La rubia no puede dejar de montar el pollón de su primo

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Ahí en el sofá está sentado sin saber lo que ella puede estar pensando, sin duda que lo menos que se imagina es que pasara lo que está por pasar pero ella no deja de desearlo en silencio. Siempre tuvo la misma idea desde que empezó a sentir esas cosquillas entre las piernas, pero justo hace poco que él empezó a hacer mamadas y ahora no la rubia no puede dejar de montar el pollón de su primo. Sabe que no puede echar folladas incestuosas pero parece que su coño no se entera todavía que eso es pecado y lo único que quiere es tenerla dentro para darse placer.