Chica thai vino al oeste a ponerse tetas y a follar

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La joven tailandesa tuvo que salir de su país y venir a Occidente para cumplir su sueño de ponerse tetas. Ni de lejos su familia le hubiera permitido una operación estética, y menos para tocarse los pechos. Así que aprovechó una beca de estudios para darse el capricho, y a final se quedó aquí por trabajo. Ahora, le tocaba disfrutar de sus tetas gordas, aunque desde luego la guapa asiática no iba a tener problemas para ello. Con su cuerpo voluptuoso y sus pechos grandes, era el sueño de cualquier tío, y tenía el aspecto de una mujer criada a lo occidental. Pero, eso sí, había dejado su coño peludo sin tocar, nada de depilarse porque le gusta follar en plan salvaje.